Este tema lo trabajé con una odontopediatra, porque es de los que se resuelven mejor entre las dos especialidades.
Lo que sí protege
La leche materna trae factores protectores reales: inmunoglobulinas, lactoferrina —que dificulta el crecimiento bacteriano— y minerales que fortalecen el diente, como el calcio y el fósforo.
Todo eso es cierto. Y aun así, no alcanza.
Lo que hace falta además
- Una dieta anticariogénica, es decir, libre de azúcares añadidos — y esto vale tanto para el bebé como para la madre.
- Higiene oral desde que aparece el primer diente en boca. No cuando tenga varios, no cuando sepa escupir: desde el primero.
- Controles periódicos con odontopediatría, igual que con el pediatra.
No es suficiente la lactancia humana sin una buena higiene oral.
Lo que suele sorprender
Que la dieta de la mamá también cuenta, y que la higiene empieza mucho antes de lo que casi todos creen. Un diente recién salido ya se limpia — con una gasa o un cepillo de dedo, suave, después de la última toma del día.
La caries de la infancia temprana es frecuente y prevenible. Ese es el punto: se previene, y se previene desde el primer diente.

¿Le sirve a alguien más? Compartir por WhatsApp
Sigue leyendo
Otros temas que suelen venir en la misma consulta.
Después de los dos años, ¿qué leche?
Dos tazas de ocho onzas, y por qué no más.
La malnutrición que no se ve
Se llama hambre oculta y solo aparece en un laboratorio.
Dolor de oído a medianoche
Nada de gotas, orégano ni leche materna. Lo que sí ayuda.
¿Ya salió el primer diente?
Buen momento para revisar la higiene y coordinar la primera visita con odontopediatría. Agenda y lo vemos.
